Cuando un estudiante usa aprendiz, avanza. Los datos lo demuestran.
Existe una realidad que comparten todas las instituciones educativas, independientemente de si su modalidad es presencial, híbrida o virtual: el aprendizaje no ocurre únicamente dentro del aula ni durante los horarios académicos establecidos.
Las dudas surgen al estudiar, al intentar resolver una actividad, al preparar una evaluación o al enfrentarse a un concepto que no se termina de comprender.
Con frecuencia, esto ocurre durante la noche, un fin de semana o en momentos en los que la respuesta inmediata no es posible.
Para Social Learning, grupo educativo que opera instituciones de educación superior en Argentina, Chile y México, este escenario representaba un desafío concreto. Con miles de estudiantes y un modelo centrado en el aprendizaje flexible, garantizar acompañamiento oportuno se convirtió en una prioridad estratégica.
Esta realidad plantea un interrogante central:
¿Cómo acompañar a cada estudiante en los momentos donde el aprendizaje ocurre de manera autónoma, sin perder la cercanía y el criterio pedagógico que aportan docentes, tutores y coaches académicos?
Un problema común en educación: las dudas no esperan
Los equipos académicos de Social Learning identificaron una situación recurrente. Cuando un estudiante encontraba una dificultad mientras estudiaba, normalmente realizaba una consulta a través de los canales disponibles, y esperaba una respuesta.
Sin embargo, en muchas ocasiones esa respuesta no podía llegar inmediatamente.
En asignaturas donde los contenidos son progresivos, como Lógica de Programación, Matemática o Ciencias Sociales, una duda sin resolver puede convertirse rápidamente en una barrera para seguir avanzando.
El desafío no radicaba en la calidad del contenido, ni en el compromiso de los equipos docentes, sino en la disponibilidad.
¿Cómo acompañar a miles de estudiantes distribuidos en horarios, contextos y países diferentes sin perder calidad en la experiencia educativa?

La decisión: incorporar un asistente académico disponible 24/7
Para abordar este desafío, Social Learning implementó aprendiz, el asistente académico impulsado por Inteligencia Artificial desarrollado por Bitlogic.
Desde el inicio, el objetivo fue claro:
El propósito fue potenciar el trabajo de docentes, tutores y coaches académicos, no sustituirlo.
aprendiz está diseñado para acompañar a los estudiantes cuando aparece una duda, ofreciendo orientación inmediata dentro del entorno de aprendizaje.
Su función no es resolver evaluaciones ni sustituir el rol docente, es ayudar a que los estudiantes puedan seguir avanzando.
Para lograrlo, aprendiz se integra directamente en el LMS de la institución, Canvas, permitiendo que el acompañamiento esté disponible dentro de la experiencia habitual del estudiante, sin aplicaciones adicionales ni procesos extra de acceso.
Un tutor especializado para cada asignatura
Uno de los aspectos más importantes de la implementación es evitar el enfoque de chatbot genérico.
Cada tutor de aprendiz es configurado específicamente para una asignatura determinada.
Esto significa que el asistente conoce:
- Los contenidos de la materia
- Los objetivos de aprendizaje
- La bibliografía utilizada
- La metodología empleada
- Las actividades del programa académico
Gracias a este enfoque, las respuestas mantienen coherencia con el contexto educativo de cada curso y ayudan al estudiante a comprender conceptos relevantes para su proceso de aprendizaje.
aprendiz está configurado para guiar mediante preguntas, ejemplos y explicaciones, promoviendo la comprensión y el aprendizaje mediante andamiaje pedagógico.
Lo que ocurrió cuando los estudiantes empezaron a usar Aprendiz
La implementación alcanzó a estudiantes de Teclab (Argentina), IPP (Chile) y Onmex (México), generando miles de interacciones durante el período analizado.
El dato más relevante no fue la frecuencia de uso, sino lo que ocurrió a continuación.
Al analizar las interacciones de Aprendiz y cruzarlas con los registros académicos de los estudiantes, el equipo de Teclab encontró un resultado contundente:
8 de cada 10 estudiantes mostró avances académicos después de interactuar con Aprendiz. (1)
Los estudiantes evidenciaron progreso en sus actividades, entregas y evaluaciones dentro de la misma asignatura. Más del 71% de los estudiantes regularizó la asignatura analizada.
Los datos muestran una relación clara entre el uso del acompañamiento académico y el avance de los estudiantes.
- Fuente: Reporte de avance académico realizado por la Institución.
Los estudiantes no utilizan la IA para evitar aprender
Uno de los temores más frecuentes alrededor de la inteligencia artificial en educación es que los estudiantes la utilicen para encontrar respuestas rápidas sin comprender los contenidos.
Los datos observados por Social Learning mostraron algo diferente. Más del 90% de las interacciones registradas fueron consultas académicas relacionadas con contenidos, actividades o conceptos de las asignaturas.
Los estudiantes no recurrieron a aprendiz para eludir el aprendizaje, sino para poder continuar avanzando en él.
Cuando encontraban una dificultad, buscaban orientación, explicaciones o ayuda para comprender mejor aquello que les impedía avanzar.
Según Jessica Longo, Coordinadora Académica de Social Learning:
“La incorporación de aprendiz permitió brindar acompañamiento inmediato y disponible en todo momento. Mejoró la experiencia del estudiante al ofrecer respuestas en el momento en que las necesitaba, especialmente fuera de los horarios de atención habituales, complementando el trabajo realizado por tutores y coaches.”
Más acompañamiento para los estudiantes, más información para la institución
El impacto de aprendiz no se limita al estudiante. Permite que los equipos académicos obtengan información valiosa sobre cómo, cuándo y dónde los estudiantes necesitan más apoyo.
A partir de las interacciones registradas es posible:
- Identificar los temas más consultados
- Detectar dificultades recurrentes
- Comprender los momentos críticos dentro del recorrido académico
- Ajustar las estrategias de acompañamiento
- Mejorar los procesos de comunicación con los estudiantes
Aprendizajes clave sobre Inteligencia Artificial y acompañamiento estudiantil
Esta experiencia aporta aprendizajes valiosos para toda institución educativa que evalúe la incorporación de inteligencia artificial.
- La IA funciona mejor cuando complementa al docente
Las herramientas más efectivas no reemplazan a las personas. Amplían la capacidad de acompañamiento de los equipos académicos y permiten llegar donde antes era difícil llegar.
- El aprendizaje no se rige por horarios fijos.
El aprendizaje ocurre en horarios diversos y muchas veces fuera de las franjas tradicionales de atención. Estar presente en esos momentos puede marcar una diferencia significativa en la experiencia del estudiante.
- Los datos también forman parte del acompañamiento
Cada interacción aporta información al cuerpo docente y administrativo, que permite comprender mejor las necesidades de los estudiantes y tomar decisiones más informadas.
Contar con esa información nos permitió identificar con mayor precisión los puntos de dificultad más frecuentes y los temas que generaban más consultas. Esto aportó visibilidad para continuar tomando decisiones basadas en datos, ajustar recursos y estrategias de apoyo, mejorar comunicaciones y enfocar los esfuerzos del equipo en intervenciones de mayor valor para el estudiante.
Jessica Longo, Coordinadora Académica de Social Learning.
El futuro del acompañamiento académico
La experiencia de Social Learning demuestra que la inteligencia artificial puede desempeñar un rol importante en la educación cuando está diseñada para resolver problemas reales.
Cada interacción genera información valiosa para la institución. A través de su observatorio de aprendizaje, los equipos docentes y administrativos pueden identificar qué temas generan más consultas, dónde aparecen los principales bloqueos, cuáles son los momentos de mayor demanda de acompañamiento y qué estrategias pueden mejorar la experiencia estudiantil.
Aprendiz no sólo ayuda a los estudiantes a avanzar. También ayuda a las instituciones a comprender mejor cómo aprenden sus estudiantes y a tomar decisiones basadas en evidencia.
Los resultados muestran que cuando el acompañamiento está disponible en el momento adecuado, y se complementa con información accionable para los equipos académicos, los estudiantes tienen más oportunidades de avanzar.
Porque cuando un estudiante usa aprendiz, avanza. Y los datos lo demuestran.

